Sé que es un momento de mucha confusión. Te sientes rota por dentro y por fuera, sientes que pierdes el piso, que toda tu realidad se altera. Te sientes menos, chiquita; sientes culpas, crees que algo en ti falló y por eso tu pareja te fue infiel.
Las mil preguntas que aparecen al descubrir una infidelidad
Te haces muchas preguntas: ¿por qué lo hizo?, ¿ya no le gusto?, ¿quién es?, ¿me ve muy fea?, ¿ya no me arreglo?, ¿es bonita?, ¿es más joven?, ¿es más grande?, ¿alguien de su trabajo?, ¿alguna amiga?, ¿la conozco o no la conozco?, ¿estoy fea?, ¿dejé de atenderlo?, ¿lo descuidé? Y muchas, muchas preguntas más.
No importa la edad que tengas: la emoción de inferioridad es la misma para muchas mujeres.
Por qué la infidelidad duele tanto: quererlo y odiarlo al mismo tiempo
Quieres llorar a cántaros, pero te aguantas. Quieres reclamarle, pero te esperas. Investigas, pero no encuentras nada. Lo comienzas a observar, pero necesitas tiempo, y el tiempo va pasando. La angustia te consume; lo quieres y lo odias al mismo tiempo. Tu cabeza se vuelve un caos y no sabes cómo parar, cómo detener tu cabeza para dejar de pensar y dejar de hacerte miles de historias sobre la infidelidad.
Lloras todo el tiempo. Tienes que ser fuerte para no llorar en el trabajo, en tu casa, con tus amigas. Pasas noches sin dormir, lloras en silencio. No quieres decir nada a tu familia o a las personas cercanas a ti por pena. Te sientes sola, sin apoyo; sientes que no cuentas con nadie, porque él era la única persona con la que platicabas. Te pones a pensar que apenas hace unos días estaba todo bien, te sentías feliz en la relación… ¡estaban haciendo planes a futuro como si nada estuviera pasando!
Cuando hay hijos de por medio
Si tienes hijos pequeños (menos de 10 años)
Te pones a pensar en ellos. Sientes que no están en edad para vivir una separación de sus papás; sabes que aún les hace falta su padre. Los hijos pequeños ven a un súper papá: se ponen felices cuando tu pareja llega a casa después de trabajar, hacen sus actividades de papás como si nada, los manda a bañar y después a dormir. Pero acabas de descubrir la infidelidad y te das cuenta de que puedes cambiarles la vida, su rutina, su realidad. ¿Qué pasará con tus hijos si ahora decides separarte? ¿Tendrás que separarlos de su papá? ¿Cuál será la nueva dinámica?
Si tienes hijos adolescentes
Ellos ya se dan cuenta de que no estás bien: lo pueden sentir, oler y respirar; saben que sus papás no están bien. Pero tú sigues pensando que están en una "edad complicada". No quieres tomar una decisión porque temes causar problemas en su conducta, en la escuela o con sus amigos.
¿Me quedo o me voy? La decisión que más te consume
La realidad es que no tienes ni idea de qué decisión tomar. Para ti todo se desmoronó, todo se cayó, y ¡no sabes qué hacer! "Si me separo, ¿qué va a pasar con ellos? Pero para mí sería un infierno. ¿Me quedo o me voy? ¿O hago como si nada estuviera pasando y seguimos juntos por los hijos?" No sabes cuáles serán las consecuencias de quedarte o irte. Y eso es lo que más te consume el pensamiento.
Comienzas a mirar hacia el pasado: desde cuándo pasó, desde qué fecha, a qué hora pasó todo (porque así somos las mujeres: queremos saber todo, sí, todo). Lo comenzaste a sentir distante, a mirarlo y olerlo diferente; que no te mira o no te toca igual. Empiezas a armar ese rompecabezas de cosas y situaciones que ya no te cuadraban, pero como "confiabas", nunca pasó por tu mente que te estaba siendo infiel. Y sigues pensando que todo es culpa tuya.
¿Qué hago después de descubrir una infidelidad?
Ahora viene responder la pregunta del millón: ¿qué hago? ¿Por dónde empiezo? Quieres mandarlo lejos, pero al mismo tiempo tienes miedo de irte, porque estás pensando en todo: en el trabajo, la casa, la escuela de los niños, la familia. La realidad es que no tienes claridad mental para pensar, de una manera sin culpa, qué es lo que mejor conviene a todos: primero tus hijos, tu pareja, la familia… ¡todos! Hasta el perro o el gato. Y hasta el último lugar te pones tú.
Cómo te ayuda la terapia a superar una infidelidad
Estar en terapia te ayuda a detener todos esos pensamientos e historias que pasan por tu mente y que solo te lastiman y entristecen. En terapia obtienes claridad para tomar una decisión sana. En terapia conectas contigo misma, aprendes a ser tú misma, a valorarte y a elegirte a ti misma, porque tus hijos necesitan una mamá feliz que se valora a sí misma.
No tienes que tomar una decisión hoy mismo. Primero es ordenar tus pensamientos y tus emociones, revisar todas las opciones y abrir el abanico de posibilidades que hay para ti; después, tomar una decisión. Y eso no quiere decir específicamente que tengas que terminar la relación. Si decides trabajar en la relación, la terapia de pareja en Puebla puede ser el siguiente paso; y si prefieres empezar por ti, la terapia individual es tu espacio.
Terapia para superar una infidelidad en Puebla y online
Si descubriste una infidelidad y no sabes qué hacer, no tienes que pasar por esto en soledad. Te ofrezco un espacio seguro, confidencial y libre de juicios, con atención presencial en mis consultorios de Puebla (Bosques de San Sebastián, La Paz y Cholula) y terapia online para México, Estados Unidos, Canadá y Europa.
Te espero en terapia.
Psic. Gabriela Zamudio Navor — Cédula Profesional: 10601428